lunes, 16 de junio de 2014

Necesidades del inquilino de la tercera edad

necesidades de los inquilinos ancianos


El título de esta columna puede parecer traído de una crónica surrealista. Pero no lo es. Es una realidad existente en la sociedad actual, producto del cisma entre la juventud y la población que avanza hacia la vejez y la juventud. Realidad que no es posible ocultar aunque pretendamos hacerlo, puesto que está fundada en el desenfrenado avance tecnológico de la humanidad.


Qué nos mantiene unidos


Hoy día, sin embargo, como padre comparto muy pocos intereses con mis hijos y solamente el amor filial, afincado a los cimientos de la familia, el hogar, la educación y algunas cuantas cosas más.

Factores de interpretación de la realidad y la dinámica vinculada al desarrollo del ser humano completan el cuadro. ¿Qué más puede pedirle a mi madre que mimar y adorar a sus nietos y bisnietos? ¿Qué puede pedirle a ellos aparte de que la mimen, la quieran y la respeten?


Ofertas de vivienda especiales


Las comunidades para personas de la tercera edad tienen como objetivo crear un ambiente propicio para aquellas personas que ya necesitan buscar paz y descanso, sin perder la oportunidad de relacionarse con seres similares a ellos en gustos, intereses y por qué no, en preocupaciones.

Estas comunidades, creadas para albergar en ellas a personas de más de cincuenta y cinco años, pretender ofrecer a sus habitantes todas las facilidades necesarias para mantenerse activos, útiles y relacionados en todo momento con personas que sostengan sus mismos intereses.

En ellas existen gimnasios, teatros, cinematógrafos y centros de esparcimiento y recreo. En estos modernos centros de viviendas se brinda, además, transportación a centros de compra, recreación, esparcimiento, asistencia médica, etcétera.

Estas comunidades suelen ofrecer precios más bajos de alquiler y compra de propiedades inmobiliarias, que los complejos habitacionales regulares para propiedades del mismo estilo, dimensión y calidad, en la misma área.

Un fenómeno generalmente producido por subvenciones gubernamentales, ofrecidas a los constructores del desarrollo urbanístico, con el objetivo de proteger a aquella parte de la población que va dejando atrás su juventud y necesita calidad de vida a precios asequibles.


Reglas y beneficios únicos


Lógicamente, estas comunidades están regidas por normas estrictas y regulaciones exactas. La edad mínima aceptada, para hijos de la familia, es, regularmente, 18 años.

Pero si te interesa vivir en un lugar tranquilo, rodeado de personas que puedan compartir tus mismos intereses y gustos, donde la asistencia médica, los servicios de enfermería y terapeutas formen parte de tu entorno y las facilidades y atenciones te garanticen una vida digna, una vez pasada la juventud, considera una de estas comunidades para personas de la tercera edad.


Recuerda que lo más importante en esta vida es saber que existen opciones y que están a tu alcance.               

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