domingo, 28 de septiembre de 2014
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Limpieza
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Aprende a darle mantenimiento al aire acondicionado
No hace falta que esperes hasta sentir las primeras ráfagas
de calor sofocante para comprobar cuán bien funciona tu unidad de aire acondicionado. Si te descuidas,
seguramente descubrirás con fastidio que está sucio y mal mantenido. Sigue
estos consejos y olvídate de limpiarte ese molesto sudor de la frente.
Lo básico
El sistema de aire acondicionado se encarga de recircular el
aire de la misma habitación a través de unas rejillas frías.
El buen funcionamiento del sistema depende en gran medida de
la limpieza de las rejillas.
Alternativas de limpieza
Colocar filtros,
como primera medida preventiva. Los filtros muy económicos dejan pasar
demasiada suciedad. Conviene instalar uno de más calidad dólares y cambiarlo
cada tres meses, como mínimo.
Para ti que eres aventurero:
Quítale la tapa a la unidad y expón la rejilla de metal,
aluminio o cobre. Ten cuidado de no aplicar presión de ningún tipo sobre la
rejilla porque se puede doblar. Si las planchas de metal se pegan unas con
otras, obstruyen el paso del aire. En caso de que se te doblen por accidente,
utiliza un peine para enderezarlas.
Con un cepillo viejo de cabello limpia las rejillas. Fíjate
que las cerdas sean suaves.
Haz lo mismo con la unidad exterior. Saca la tapa y limpia
el aparato con el cepillo y el peine.
Para completar la limpieza profunda tienes dos alternativas:
La más económica, pero que requiere cierto esfuerzo: rocía toda la unidad con
un químico limpiador de grasa y losa (con sustancias desincrustantes) y enjuaga
con agua abundante para remover la suciedad. Ponte guantes de látex para
proteger manos y antebrazos antes de empezar la tarea. Y si eliges alguna
sustancia desconocida, consulta al experto sobre la forma de uso. Mientras
estés usando el químico en interiores, mantén las ventanas abiertas para
asegurarte una buena ventilación. Este método es muy efectivo.
Si no estás de ánimo para trabajar, alquila una bomba de agua a presión o pistola de agua que te ayudará a limpiar la
rejilla y la unidad exterior en un santiamén. El secreto del éxito está en la
aplicación de agua caliente a presión, en forma de chorritos finos y potentes.
Mantenimiento
Otro aspecto que debes revisar, es el sistema de ductos.
Verifica si existen obstrucciones. Para ello, pon la unidad
al máximo de potencia y compara la intensidad del aire en varios ductos.
Considera la conveniencia de instalar una unidad central de
alta eficiencia. Esta es una inversión que a la larga te permitirá un gran ahorro
de energía en el hogar. Claro, todo depende del número de cuartos que tenga tu
casa, el nivel de insulación o asilamiento, la cantidad de luz solar que reciba.
Algunos consejos extra: evita apagar y encender la unidad
inmediatamente. Conviene esperar 5 minutos, como mínimo, para que no se queme
el motor o se activen los interruptores de seguridad, por sobrecargas en las
líneas.
Está alerta ante la presencia de un goteo en la unidad
interior. Esto significa que el aire no está circulando libremente por la
rejilla y por lo tanto, el exceso de humedad se condensa en el evaporizador
creando el goteo característico.
Vigila las formaciones de hielo o nieve en la unidad
interior pues esto indica que le falta cierta cantidad de gas refrigerante.
Es útil instalar aparatos interruptores o temporizadores
para ahorrar energía. Estos apagan el calentador de agua y la unidad de aire acondicionado por breves períodos.
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