martes, 22 de diciembre de 2015

Vecinos organizados viven mejor

vecinos organizados viven mejor


Por más capacidad de palabra que tengas y por más buen negociador que te consideres, no podrás igualar la eficacia de una organización de vecinos cuando se trata de hacer un reclamo justo al propietario de tu edificio. Evalúa las razones por las cuales te convendría hacer un frente común con otros inquilinos.


¿Por qué organizarse?


A lo largo de tu vida como inquilino seguramente deberás enfrentar problemas de menor o mayor seriedad relacionados con reparaciones, aumentos del alquiler y, en el peor de los casos, desalojo. Todos estos puntos requieren de una capacidad de negociación para proteger tus derechos. 

Ted Gullicksen, directivo de la Unión de Vecinos de San Francisco, te explica los beneficios de participar en una unión de vecinos:

- La organización es la mejor manera que tienen los inquilinos de obtener el mismo poder de negociación 

- Las acciones en conjunto son mucho más eficaces que las individuales.

-Organizarte fortalece tu credibilidad. Si presentas una queja individual a tu propietario sobre algún problema del edificio es posible que su primera reacción sea de incredulidad. Pero si esa misma queja es apoyada por una treintena de voces unidas, su respuesta será más acogedora.

- Si presentas una queja en forma organizada estás mejor protegido contra las acciones que pueda tomar el propietario contra ti. Esto se debe a que todos los miembros de la unión comparten la responsabilidad por la queja presentada. Y al dueño le resultará más difícil tomar represalias contra la comunidad entera de inquilinos.

- Además, la acción organizada de los inquilinos agiliza la negociación y facilita el logro del reclamo.


Claves de una unión eficaz


Para tener éxito en la negociación colectiva, hace falta sentar algunas bases y ajustarse a ellas hasta que se haya logrado el objetivo buscado. Aquí van unos consejos:


1. Todas las organizaciones de vecinos obtienen una cuota de éxito inicial. Lo importante es reforzar la unión entre los inquilinos hasta que se hayan cumplido todos los objetivos perseguidos. Y evitar que se produzcan divisiones y deserciones en el transcurso de la negociación. Sobre todo, si ésta se prolonga por varios meses. Muchos vecinos abandonan el reclamo y deciden mudarse o se desalientan o entran en conflicto unos con otros. Esos son los mayores enemigos de las uniones.

2. La estructura de la organización es el elemento vital que le permite comunicarse y negociar con el propietario. Gracias a ella, pueden entrar y salir miembros sin alterar la unidad.

3. Pequeño compromiso financiero: es importante que los vecinos participantes contribuyan con una pequeña suma de dinero para cubrir los gastos que surjan de la negociación con el propietario.

4. Ser realistas: conviene concentrarse en un principio en la solución de problemas menores, que surgen cotidianamente y son de respuesta rápida de parte del propietario. Los pequeños triunfos fortalecen la unión para enfrentar problemas mayores. Por el contrario, una derrota inicial puede desmoralizar a la organización al punto de abandonar posteriores reclamos justos.

5. Las reuniones iniciales se deben convocar lejos de los días festivos, para asegurarse la máxima participación de los vecinos. Es bueno colocar un aviso en cada puerta y otros en áreas comunes, con el previo consentimiento del propietario.

6. El componente social es muy importante: la presencia de un bufé puede motivar a la gente a acercarse.

7. Lo más efectivo es contar con un comité directivo y no unipersonal, para lograr mayor equilibrio.


"Las acciones de una organización de vecinos obtienen resultados que van más allá de los mandatos específicos de la ley. La unión es la forma más efectiva, simple y confiable de lograr mejoras en las condiciones de alojamiento", enfatiza Ted Gullicksen.

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